sábado, 10 de enero de 2015

Antisépticos y antimicrobianos tópicos



• Alcohol: es un antiséptico volátil que, generalmente, se evapora antes de absorberse. Sin embargo, la aplicación generosa y con oclusión posterior puede dar lugar a una absorción percutánea significativa, sobretodo en epidermis inmadura o zonas de piel lesionada. Se ha descrito toxicidad por absorción cutánea en forma de necrosis hemorrágica, disfunción neurológica, acidosis metabólica e hipoglucemia (intoxicación etílica).
• Antisépticos yodados: se han comprobado niveles séricos de yodo más elevados en los recién nacidos expuestos a estos antisépticos. El riesgo de disfunción tiroidea depende de la extensión y frecuencia de las aplicaciones, siendo los prematuros los más susceptibles.
• Ácido bórico: históricamente se han recogido numerosos casos de toxicidad fatal en niños debido a este antimicrobiano, algunos de ellos tras la aplicación tópica. La administración percutánea excesiva puede dar lugar a eritrodermia, vómitos, diarrea y falta de medro. Actualmente sigue encontrándose en algunos productos para el tratamiento de la dermatitis del pañal (Natusan®).
• Sulfadiazina argéntica: antimicrobiano tópico utilizado en quemaduras, con absorción percutánea significativa. La aplicación en que-

maduras extensas y con afectación moderada-severa de la piel supone un riesgo de intoxicación por sulfonas (kernícterus, agranulocitosis) y/o sales de plata (argiria).

0 comentarios:

Publicar un comentario