sábado, 10 de enero de 2015

Anestésicos

• El gel anestésico EMLA (lidocaína 2,5% y prilocaína 2,5%) se puede aplicar de manera extensa previamente al curetaje de Molluscum contagiosum, tratamientos con láser, cauterización de verrugas, etc. Sus efectos secundarios generalmente son escasos, pero puede producir toxicidad sistémica grave si se aplica en cantidad y tiempo excesivos y/o sobre piel lesionada. En estas circunstancias, se ha descrito la aparición de metahemoglobinemia y clínica de afectación neurológica, con depresión del nivel de conciencia y convulsiones. La metahemoglobinemia es secundaria a la intoxicación por prilocaína, mien-tras que la lidocaína es la principal responsable de la aparición de convulsiones.
La base del tratamiento son las medidas de soporte y la descontaminación cutánea junto al tratamiento específico de la metahemoglobinemia (oxigenoterapia al 100% y valoración de la indicación del antídoto: azul de metileno).
Existen dosis máximas de EMLA bien establecidas, tanto en cantidad como en área de aplicación y tiempo, que deben tenerse en cuenta para evitar y detectar estas situaciones (Tabla IV).
• Benzocaína: se utiliza tópicamente en forma de spray durante procedimientos dolorosos a nivel de orofaringe (endoscopias, ecocardiografía transesofágica), y además se encuentra en productos para disminuir el dolor de la erupción dental, disponibles sin receta médica.
Se han descrito numerosos casos de metahemoglobinemia tras la aplicación de benzocaína a dosis terapéuticas en niños y adultos. Por ello, expertos endoscopistas consideran prudente evitar el uso tópico de este anestésico, especialmente en aquellos pacientes que han sido sometidos a cirugía orofaríngea reciente (amigdalectomía, etc.) por tener un mayor riesgo de absorción. El uso frecuente de geles para aliviar las molestias de la erupción dentaria, además de tener una dudosa indicación médica, puede provocar metahemoglobinemia severa. Además de estos casos de absorción a través de mucosas, está descrita la aparición de metahemoglobinemia tras la aplicación de cremas con benzocaína para aliviar las molestias de lesiones extensas de dermatitis atópica.
• Difenhidramina: se han descrito efectos sistémicos en forma de síndrome anticolinérgico central (midriasis, ataxia, agitación, alteración de la conducta, retención urinaria, etc.) tras la aplicación frecuente sobre piel lesionada (varicela).
Por ello, la aparición de alteración de la conducta en un niño con varicela tratado con antihistamínicos tópicos debe hacernos pensar no sólo en una posible encefalitis sino también en la existencia de toxicidad sistémica anticolinérgica.

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